
Posiblemente tu cantabas muy bien tiempo atrás. Y siempre estabas en ese modo de intérprete de cualquier manera. Adorabas los clichés. El pelo suelto, y un rasgueo de guitarra en mano y con lentos tonos suaves. En otras ocasiones, en que se iluminó el escenario con un show. Ese era tu mundo. Botas y una falda o jeans balanceándose hasta que la multitud se volvió loca. Eso fue entonces, esto es ahora. Los años han pasado.